Bestiario local del País de Chile
1. Wecuve o Wekufe: Tenía que venir una gringa, Stephenie Meyer, para poner en la retina del amplio público al vampiro mapuche. Claro, porque en la cuarta parte de la saga Crepúsculo aparecen tres chupasangres de origen mapuche y chileno. En la ficción de Meyer estas criaturas son una especie de ángeles de la noche, bastante distinto de lo que dicta la creencia ancestral en ellos. El Wekufe es un espejo austral del Nosferatu europeo: un muerto que resucita por las noches para buscar la sangre de los vivos y así extender su estirpe y sólo puede ser exterminado con la luz del amanecer, varas de madera o usando fuego; también rehúye de lugares u objetos consagrados.
2. El vampiro de Cerro Blanco: En 1893, una trágica historia de amor entre un joven rico y una muchacha humilde que trabajaba en una casona de Recoleta acaba con el muchacho muerto de un balazo. Meses después, la joven termina en el hospital con un grave caso de anemia sin explicación, sufre además continuas pérdidas de sangre. Una noche, la chica desaparece de casa y sus patrones la buscan por horas. Aparece a la mañana siguiente tendida en la tumba de su amado con una gran herida en el cuello. Ella declara que noche tras noche su difunto amado la buscaba para amarla –y morderla– hasta antes de la salida del sol.
3. El Emperrado: Con los conquistadores españoles, a Chile y Argentina llegaron perros y con ellos toda clase de mitos y leyendas que se mezclaron con la creencia de los wekufes mapuches. Uno de estos cruces fue el de El Emperrado. Se decía que el séptimo hijo del séptimo hijo sufría una maldición que ni la más poderosa de las machis podía contrarrestar; cada vez que había luna llena, el afectado se convertía en perro y salía a cazar y a traspasar su mal. Al igual que el hombre lobo europeo, al Emperrado sólo se le puede detener con una bala o flecha con punta de plata.
4. Huitralnahue, el zombie mapuche: La leyenda del muerto vivo tiene varios orígenes. Por un lado está el resucitado europeo, relacionado con brujos y alquimistas y por otro aparece el equivalente haitiano donde la magia negra es fundamental; entre medio están las versiones modernas patentadas por George Romero y sus continuadores. Parecido a la lectura haitiana es la leyenda araucana del Huitralnahue, cadáveres vueltos a la vida por acción de una machi con el propósito de ser guardianes de un tesoro o de un lugar sagrado.
5. El Escamado: Éste es el monstruo local más curioso y extraño, suerte de versión magallánica de La criatura de la laguna negra, película en blanco y negro de 1954 protagonizada por la bella Julie Adams. El escamado es un humanoide acuático que los marinos declaraban ver en las aguas del estrecho de Magallanes. Lo más raro del asunto es que los tripulantes del escampavía Yelcho de la Armada aseguran que en 1967 el ser trepó a la nave y asustó a algunos marinos, tal cual fue declarado en un artículo en la revista oficial de esta rama de las Fuerzas Armadas chilenas.
¡¡Me despido ciber viajero en busca de lo desconocido!!
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